Ayer leyendo el diario, me enteré de que una modelo uruguaya falleció a causa de un paro cardíaco-respiratorio después de haberse presentado en una pasarela en Montevideo. Estuvo días sin comer-dijeron los padres- cosa que el novio lo niega. Pero eso no viene al caso.
El tema es que muchas chicas, siguen el ejemplo que dan algunas modelos, el de tomar bastante líquido y caldo, pero sin ningún control médico. Este es un tema muy jodido, y que la mayoría de las veces tiene un final atroz. Quiero contarles que tengo una amiga, la cual tuvo Anorexia. No era una chica gorda pero su contextura física era de una persona de buen comer. Empezó un día hojeando revistas de moda, luego siguió con dejar de consumir pan en las comidas, de tomar jugos o gaseosas, y todo lo que comemos normalmente. Continuó con una dieta extricta que había encontrado en internet y la siguió al pie de la letra, tomando té y galletitas de agua, arroz y sopa. A medida que iba perdiendo peso, ella seguía viéndose gorda, me decía que ningún pantalón le entraba, y para ese entonces venía pesando 53 kilos. Yo siempre le decía que tuviese cuidado con pasarse de la raya.
Después de un tiempo dejamos de vernos, y cuando me la encontré en casa de un amigo, no podía creer lo que tenía frente a mis ojos, se los digo así nomás: era un cadáver y no exagero. Me impresionó apenas la vi y se dio cuenta. Su cuerpo no era un cuerpo, era algo con huesos. Sus manos estaban como arrugadas y amarillas, le faltaba una gran cantidad de cabello, las uñas marrones y todas quebradas, y lo que más me impresionó, fue ver sus dientes, era como si hubiese comido chocolate y así quedaron de manchados, y le faltaban dos. Claro, no tenía nada de vitamina en su sangre. No tenía nada. Su hermano me contó que estaba preocupado porque hasta se le había retirado de golpe el período menstrual.
Todos estábamos alarmados porque no había forma de hacerle cambiar de parecer, ni de convencerla que lo que veía en el espejo, no era ella. Pero se veía gorda. Llegó un momento en el que ya no salía de la su casa porque cuando daba dos pasos se mareaba y tenía miedo de caerse en la calle. Su padre la llevó varias veces a distintos lugares para ayudarla a tratar su enfermedad, pero ella se negaba a seguir yendo a las sesiones.
Llegó el momento en el cual ya ni se mostraba delante de la gente que frecuentaba su casa, siempre estaba escondida por verguenza que la viesen. Estuvo a punto de perder la vida. Para ese entonces lo único que ingería en todo el día era té de hierbas. Cómo terminó, tuvieron que llevarla de urgencia al hospital porque comenzó teniendo ataques cardíacos muy fuertes y los mismos médicos no sabían si iba a sobrevivir. Después de haber estado horas luchando contra la muerte, gracias a los médicos pudo volver en sí. Hoy, años más tarde, se da cuenta de todo lo que sufrió por tratar de parecerse a las modelos de las revistas. Hoy ya ni le importa.
Pero no se olvida.